domingo, 13 de marzo de 2016

AGUJEROS NEGROS


No fueron los nombres sino los actos, las palabras que durante años la habían acuchillado de frente y de espalda. Las mentiras, los prejuicios, los desprecios. Todos juntos, y cada uno de ellos de forma aislada contribuyeron.

Ni siquiera le otorgaron el derecho a una muerte digna y rápida. Al contrario. La dejaron morir lentamente. Observando cómo se arrastraba, cómo trataba una y otra vez de levantarse en vano, dejándole clara su insignificancia. Ella no era nadie ni nada.

Y una vez muerta tampoco se lamentaron. No hubo ni un ápice de culpa que revolviera su conciencia.

Porque no en muchas ocasiones los agujeros negros logran absorber a las estrellas y borrar por completo su luz del firmamento. 


Paula Xirasola 


(Desde el lado que da sombra al mundo. Parte 1)
                                     

3 comentarios:

  1. No te mueras. Tienes un futuro brillante por muchos agujeros negros que quieran tragarte brillas con luz propia niña.

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  2. ¿Te he dicho ya que escribes genial? Recuerdas a Paolo Coelo o a Marquez. Eres grande Paulita.

    Xavi.L

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  3. NO Un relato duro, bien escrito. Cómo tu bien dices "soy un roble"
    NO TE PIERDAS

    Parabéns.Biquiño

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